-Sigo sin entender por qué me trajiste a la
oficina –le dijo mientras ingresaban a su despacho.
-En casa podrían escucharnos –le explicó-
Además, querías vender tu auto –le
dijo mientras recorría el contorno del escritorio, para sentarse en su silla.
-Sí, eso quiero; pero… ¿Era necesario venir
hasta acá? Éste lugar me trae no muy buenos recuerdos – Lali, apenas
sonrió, dejando su bandolera sobre la silla, y sentándose luego. Pablo la miró
sin entender- No me cae muy bien tu
secretaria. Es bastante impuntual e irresponsable –dijo recordando que la
joven, todavía no estaba en el lugar.
-Vos sos peor –dijo riendo- Aún no comenzó su horario de trabajo.
Vinimos minutos antes. No hay nadie –dijo el hombre, mientras revolvía unos
papeles, buscando algo, por supuesto, Mariana no sabía que era.
-Entiendo –dijo, no sabiendo como
continuar, esperando que él diera el primer paso.
-¿Vos decís que acá…? –dijo Pablo
mirando hacia los lados y juntando sus labios, para cortar el silencio que se
había formado.
-Vos lo dijiste Pablo –dijo separando el
sillón con ruedas del escritorio, donde estaba sentada- No hay nadie, estamos solos, vos y yo –dijo ya parada, acercándose,
peligrosamente, a él, mientras una sonrisa seductora, recorría sus labios.
Pablo se levantó
de su lugar, mientras tanto Lali, ya se encontraba junto a él. La tomó de la
cintura, la atrajo a su cara para, apenas, rozar sus labios.
-Me volvés loco petisa –le dijo, aún
rozando su boca, para después besarla con avidez, a lo que ella respondió de
igual modo. Ninguno de los dos entendía por qué necesitaban hacerlo, los
últimos dos días así habían sido, besos prohibidos y secretos; definitivamente, la clandestinidad, atraía, aunque no más, de lo que ellos se
atraían el uno al otro.
-Y vos a mí –le dijo ella, cuando
lograron separarse por la falta de aire. Luego de esto, Mariana volvió a
capturar sus labios.
Mientras tanto, a
solos unos pasos de Mariana y Pablo, Daniela y Gastón recientemente llegaban al
lugar.
-Pablo ya debe estar en su despacho
–comentó Daniela, mientras Gastón venía detrás de ella- Su auto estaba en la entrada.
-Es extraño que no nos haya oído entrar
–le respondió el rubio.
-Estamos unos minutos adelantados con
respecto al horario de entrada –dijo la chica, mientras miraba su reloj de
mano.
-Porque no quisiste quedarte más tiempo en
esa cafetería –dijo, mientras apoyaba sus brazos sobre su buró.
-Tenés razón –concluyó ella- Mejor, voy a llevarle su cappuccino. Lo va
a poner de buen humor, que sea eficiente desde temprano –dijo mientras
señalaba con su pulgar en dirección a la oficina de Pablo.
-¿En serio no querés que se lo lleve yo? Es
mi trabajo.
-No te preocupes, yo se lo llevo. Al fin y
al cabo, llegamos antes por mi culpa –dijo con una sonrisa en su cara,
entrando a la cocina y saliendo a los minutos, luego, se dirigió hacia el lugar
donde se hallaba su jefe.
Pablo y Mariana
seguían besándose. Él, de a poco, se atrevía a acariciar su espalda por debajo
de su remera, mientras que ella, acariciaba su cuello, casi llegando a su
espalda, examinando más su piel. Ambos, seguían muy entretenidos, sin pensar en
nada, ni nadie. Pablo besaba su cuello, y no recordaba mirar el reloj, al saber
que sus empleados, llegarían en cualquier momento.
-Pablo, su desayuno está listo –se oyó
la voz de su secretaria, por detrás de la puerta- ¿Puedo pasar?
-Llegaste antes –se limitó a responder,
mientras, le hacía señas a Lali, para que se quedara quieta y se callara,
después de separarse de ella.
-Sí, ¿Hay algún problema señor?
-No, ninguno. Deja todo en la cocina,
después voy a buscarlo. Estoy ocupado.
-Así va a ser –le contestó para
alejarse, con una expresión confusa en su rostro- Creo que está con una mujer –le comentó a Gastón, dejando el
desayuno sobre la mesa.
-¿Vos decís que está con una minita? No
creo, se casa en unos días.
-Por eso lo digo, a lo mejor es Rocío –barajó
una opción, Daniela.
-¿Y por qué la va a traer acá? –dijo,
obviamente, acertando.
En el despacho,
Pablo, le rogaba a Lali, quien se hacía la difícil, aunque en realidad, ella
también se moría por cumplirlo.
-Una noche, sólo eso –dijo mientras
levantaba su dedo índice- Después, vos
volvés con… con… Gastón; y yo con Rocío. ¿Trato? –le propuso el peli claro.
-Trato –le confirmó, para dejar un suave
beso en sus labios- Ahora salgamos, tu
secretaria va a pensar cualquiera –dijo riendo. Así lo hicieron, al
instante. Mariana adelante, Pablo por detrás, salieron del despacho.
-Buenos días –dijo con entusiasmo la
morocha a Daniela, sin advertir la presencia de Gastón, que se encontraba
detrás de ella.
-Buenos días –respondió la secretaria de
Pablo, sorprendida de quien se trataba la persona con la cual, su jefe, se
había encerrado- ¿Mariana? ¿No?
–dijo fingiendo no recordar bien su nombre.
-La misma que viste y calza –respondió
con una sonrisa, no sabía por qué había algo en ella que no lo cerraba, del
todo; sin embargo hoy se había levantado de buen humor, y nadie podría
sacárselo, ni siquiera ella.
-Buen día, Daniela, Gastón –dijo Pablo,
una vez que la mínima conversación de Lali y Daniela, había acabado.
Mariana, al oír su
nombre, giró su cuerpo. Se preguntaba que estaría haciendo Gastón allí.
Últimamente se comportaba distante, y lo que menos quería era que estuviera
cerca de Daniela, mucho menos de la clandestinidad que la unía a Pablo.
-Gas. ¿Qué hacés acá? –se atrevió a
preguntar.
-Gastón trabaja acá –le contestó Pablo.
-¿Y cómo fue eso? –la morocha, estaba
enterada de que Gastón tenía trabajo, aunque no sabía dónde, ni con quién.
-Fue una loca casualidad –le explicó
Gastón- Yo acompañé a Dani a su trabajo
y…
Flashback.
-En serio. No tenés por qué agradecerme.
Hice lo que cualquiera hubiera hecho –Gastón acompañaba a Daniela a su
trabajo.
-Pero tengo la necesidad de agradecerte. Yo
no tenía donde quedarme, y vos, me ofreciste tu departamento, que no es poco
–continuaba agradeciéndole, cuando ya habían ingresado a “MSC”- Además le tuviste que mentir a tu novia por
mi culpa.
-Lali no es mi novia.
-Bueno, lo que sean –dijo moviendo sus
manos exageradamente- Amigos, no son.
-Daniela –apareció ante ellos un
alterado Pablo, se había equivocado al pedirle a Mariana que fuera su testigo
de casamiento, y todos los pequeños problemas, los veía enormes- ¿Podés creer que Florencia acaba de
renunciar? Tengo una reunión importante y no tengo quien me prepare el café.
-Si usted quiere yo podría... –trató de
calmarlo ella.
-Ya tenés suficiente trabajo para encargarte
de más –dijo con sus manos en su cintura, mientras buscaba una solución, y
movía su cabeza de un lado a otro- ¡Vos!
–Gritó, al divisar al rubio recién llegado, a lo cual, él respondió
señalándose- Sí, vos. ¿No estabas
buscando trabajo? –Gas asintió- ¿Sabés
preparar café?
-Casi todo el mundo sabe.
-Perfecto, estás contratado –concluyó el
peli claro- ¡Ah! Y empezás ya –le
recordó para ingresar a su oficina, una vez más.
Fin del flashback.
-Qué raro que no lo supieras –intervino
la secretaria- Considerando que ustedes
son, una pareja, y que Gastón te cuenta todo; o bueno, casi todo.
-Disculpame, ¿Cómo sabés tanto de él?
–le preguntó la morocha, con los brazos cruzados.
-Desde que trabajamos juntos La –le respondió sereno Gas.
-Mirá vos. Resulta que acompañás a
desconocidas al trabajo, las metes en tu casa, te conocen perfectamente, me
mentís y no me contás nada –dijo Lali, aún cruzada de brazos- Bien, eh… -dijo, mientras Pablo y
Daniela, se alejaban.
-Yo no te cuento nada, te recuerdo que vos
tampoco lo hacés. ¿Qué estabas haciendo con Pablo en la oficina? –le
preguntó una vez que su jefe, ya se había retirado con Daniela, para no
participar de cierta “discusión”.
-Quiero vender mi auto –le contestó
evasivamente.
-¿Nada más?
-¿Qué tanto te importa saber lo que hago con
él cuando estamos encerrados? –lo desafió, con ambas manos en su cintura, y
acercándose provocadoramente.
-Lo mismo que te importa a vos saber lo que
hago con Daniela en la cocina.
-Exactamente nada –minimizó, mirándolo a
los ojos.
-Lo mismo digo –dijo calmándose el
rubio.
-Gas –dijo, una vez, lejos de Gastón,
él, simplemente la miró- Tenemos que
hablar, de algo importante. ¿Me llamás? –le pidió como si la charla, no
hubiera existido, tranquilamente.
-Te llamo –le confirmó él. Para que
luego ella se alejara hacia la salida.
Apenas estaba
afuera, miró para la ventana del lugar, allí estaba Pablo. Ella lo miró con una
sonrisa, él le respondió giñando su ojo derecho, para que después ella diera
media vuelta para dirigirse al aeropuerto, totalmente convencida de que nada
podría modificar lo que sentía.

Lo prometido, es deuda. Acá les dejo el segundo cap que les dije que tenía listo.
ResponderEliminarGracias por estar. Ahora contesto sus comentarios y me pongo a leer la nove de Jess. Esa chica no para?. Ja, me puse al día con la de Alex, pero me faltan algunos caps de Jess... :)
Bueno nada. Besos porque son lo más. ♥
♥...Anto...♥
Aca estamos comentando como siempre en tus capis que cada vez se ponen mejor y por eso se nos hace imposible no comentar al instante que los subis jajaja
ResponderEliminarMe encanta que mantengan la relacion clandestinamente porque ya decia yo que despues del beso del anterior capi no iban a poder separarse ni ignorar lo que paso jajaja pero con la propuesta que le mando Pablo de tener una noche y despues el volveria con la rubia y ella con Gas me da a mi que no va a terminar asi xq se engancharan mucho mas de lo que ya estan jajajaja
Espero el proximo,que la pases lindo y te vaya genial en todo
Besos ;)
QQQQQ CAPITULOOOOOO... POR DIOS...!!!!! ESTAN A FULLL ESTOS DOS!!!!
ResponderEliminarMe encantan son muy lindos juntos... y amo la personalidad de Lali tan mandada y q vaya de frente siempre... aunq a veces se haga rogar...!!!
si cada vez q te pierdas tenemos este regreso... perdete mas seguido... jajajaa.. :)... mentira se extraño tu nove!!!!
Espero q sybas pronto!!!!
Besos q estes bien...!!! ;)
Una noche y después cada uno con su pareja,Pablo esta loco y Lali más x aceptar,a tan solo 5 días d su boda y habiendo pasado 2 con ella.No entiendo como es capaz d seguir adelante con la boda,y a no ser k Rocío los descubra y se arme la d San Quintin ,no me imagino k puede ser lo k impida esa boda.
ResponderEliminarsi Jess no para jeje, hermosa tu nove me encanto el cap, lali va a terminar su "relacion" con Gas? me encanto la nove ellos encerrados besandose y gas afuera me encanto, rochi es cornuda jeje :)
ResponderEliminaratt:alex