En varias ocasiones la había observado llorar, sabía que no le agradaba
que la vieran, por eso jamás se lo había dicho y evitaría mencionárselo.
Admiraba a esa mujer, fuerte por fuera, y por ahora, fuerte por dentro. También
sabía, que aliviaba las penas cantando, y lo que no sabía era por qué no le
mostraba ese talento al mundo. Definitivamente, era buena en todo lo que hacía
o se propusiera. Por primera se vez, juntó valor y se animó a consolarla.
-¿Estás bien? –había
preguntado, apenas ingresó al cuarto de la morocha. Lali se encontraba con la
cabeza entre sus piernas, mientras sus brazos rodeaban las mismas. Obviamente,
estaba llorando.
-¿No sabés tocar? –le preguntó
levantando la mirada, ignorando su pregunta.
-No estás bien –afirmó Pablo,
ahora él, ignorando su pregunta.
-¿Te importa? –lo interrogó
esquiva, sin abandonar su posición.
-Sí, por supuesto –le confirmó
para sorpresa de Mariana- ¿Querés que te
traiga un vaso con agua? –le ofreció cordialmente.
-Estoy bien, no necesito nada
–hablaba tratando de disimular lo que la apenaba- Ni de vos, ni de nadie. Estoy perfecta. No por una estúpida discusión
me voy a caer –jamás iba a admitir que no se encontraba perfecta. Siempre
que le preguntaban cómo estaba ella les respondía “Perfecta”. ¿Quién no iba a
creerlo? Siempre su sonrisa ocultaría cualquier malestar que la abrumara.
-Entendelo Mariana, no sos un
superhéroe –le decía, sentándose en la orilla de la cama-, no sos indestructible.
-¿Qué sabés vos de lo que me pasa
o lo que siento? Nunca me entenderías –por más que intentara no
demostrarlo, sabía que Pablo tenía razón, sin embargo su orgullo no permitía
admitirlo.
-Aunque no lo creas, te entiendo.
Entiendo el dolor que estás pasando, pero no puede ser así toda tu vida
–hablaba calmado y mirándola a los ojos, el verde y el marrón se había
conectado de manera única, cosa que hacía que a Lali se le fuera, de a poco, el
papel de “fuerte”.
-¿Vos pretendés que yo me olvide
de mi vieja? Nunca lo haría.
-No pretendo que la olvides, sólo
que la dejes ir, ella va a estar bien si vos lo estás –acariciaba su
rostro, secando algunas de las lágrimas que brotaban de los ojos de la
muchacha, mientras la tomaba entre sus brazos.
-Pero yo no puedo estar bien si
ella no está conmigo. Y sé que lo que pasó no se puede cambiar, que fue el
destino, que así es la vida. La vida es muy injusta, y mucho más con la buena
gente –explicaba llena de impotencia, mientras se secaba las lágrimas con
su puño. No sabía si era él o sólo el momento propicio, necesitaba soltar todo
y Pablo era la única persona que estaba allí para escucharla.
-Tenés razón, es así, la vida es
muy injusta, pero también es maravillosa –el morocho se encontraba
sorprendido por la chica sensible que había descubierto, en realidad no era
indiferente, sí tenía corazón y uno de los más dulces que había conocido.
-Se la llevó, de la nada, sin
despedirme. No pudimos hacer nada –seguía con esa bronca contenida de
tantos años- ¿A quién le importó? Era
una nena, tenía ocho, y no podía entenderlo. Tenía a mi viejo, pero una mamá,
es una mamá –se había alejado de Pablo, en ese momento se encontraban cara
a cara, frente a frente.
-A ella la necesitan allá, pero a
vos... –dijo señalándola y acercándose más a ella, casi a sus labios- …te necesitan acá.
-¿Y quién me necesita? –Le
preguntó buscando una respuesta que, suponía, no tardaría en llegar.
-Tus amigas, tu viejo –dijo
alejándose unos centímetros, aunque no lo suficiente para que Mariana no
quisiera besarlo.
-¿Nadie más? –Quería que se lo
dijera, se encontraba calmada y tranquila, como pocas veces.
-Rocío –al ver la cara de
descreída de la morocha prosiguió-, estoy
seguro de que te necesita.
-¿Y… nadie más? ¿Alguien?
-Gastón, él te necesita más que
nadie –no podía atreverse, se moría por decirle que era él el que la
necesitaba más que nadie, pero… ¿qué pensaría ella? Entendería mal las cosas,
como aquella oportunidad en el boliche. Sólo se remitió a evitarlo.
-Pero... –no podía creer que
no la necesitara, estaba segura de que si él se hubiera atrevido a decírselo,
ella también lo haría. Pablo se había levantado de su lugar y se dirigía a la
puerta. Lali supo que no diría nada más entonces se apresuró a hablar.
-Pablo –espero a que el
muchacho girara para verla y continuó- Gracias
por todo. Me hizo bien hablar con vos –ya estaba serena, no lloraba y tenía
una sonrisa ligera en sus labios.
-No te tenés nada que agradecer.
Hice lo que cualquiera hubiera hecho.
-No, no sos cualquiera – ¿cómo lo hacía? Con una simple palabra lo
inquietaba, lo apasionaba- Y por más que
vos no a mí –dijo mientras se acercaba a él, y adelantándose, cruzaba el
marco de la puerta. Lo miró a los ojos y le tocó el hombro-, yo sí te necesito.
Luego de la característica
sonrisa, Pablo la vio alejarse. Se dirigía al baño, y allí estaba él, estático,
mudo. ¿Qué tenía? Era maravillosa por fuera, y hoy había descubierto, que
también lo era por dentro. Lo comprendía a Gastón, quien no podría enamorarse
de ella, era perfecta.
-Ya también te necesito –era tarde, ella ya no lo escuchaba. Ella se
había animado, y nada había cambiado. ¿Por qué él no había podido hacerlo? No
sabía si era mejor que así fuera, pero en ese momento, se sentía un cobarde.
Lali era increíble, y por más que todavía no lo supiera, se estaba
enamorando.
Se encontraba encerrada en el
baño, no quería salir, por primera vez en su vida, sentía vergüenza. ¿Qué le
había dicho? ¿Que lo necesitaba? Lali quería salir corriendo y desdecirse,
aunque ni siquiera ella misma lo iba a creer si lo hacía. No sabía si lo que
había pasado era lo mejor, pero en ese momento, se sentía una tarada. Pablo no
la necesitaba, aún así, era increíble, y por más que todavía no lo supiera, se
estaba enamorando.
No lo entenderían en
ese momento, pero cualquier extra lo haría, a lo mejor era química, tal vez,
deseo; lo que fuera no era lo importante, lo importante simplemente era que
existía. Nadie podría negarlo jamás, eran, perfectamente
imperfectos, el uno para el otro.

Ya sabia yo que el unico que la podia consolar era Pablo xD
ResponderEliminarHaber si es mas valiente Pablito xqe ella se animo a decirle que lo necesitaba pero el se quedo con las ganas, pero pronto seguro que no van a poder estar separados el uno del otro :)
HOLA PAU!
EliminarOjalá pase todo como lo planes... Aunque eso esté en mi manos... Jaja...:)
Te agradezco que leas, y siempre me comentes... Es genial saber que les gusta y que no... :)
Ahora voy a subir un nuevo cap... Te espero por allí...
Besos...
♥...Anto...♥
Lali hacia delante ,con todas las consecuencias.Pablo,no se decide, y cuando lo hace, le dice k el tambien la necesita.Pero Lali ya no lo escucha,esta encerrada en el baño
ResponderEliminarJa... Síntesis del cap... :)
EliminarChari...! Cómo estás??
Gracias por pasar a comentar... Como lo hacés siempre sin falta... :)
Ya te digo que si hay algo que no te parece... Me podés decir... Se aceptan todas las opiniones... ♥
Ya subo nuevo capítulo...
Besos...
♥...Anto...♥
amo tu nove que bueno que subiste :)
ResponderEliminarque lindo que se esten enamorando y que mal que pablito no le diga que la necesita pero bue algun dia se lo tendra que decir jeje espero subas pronto
att:alex
Hola Alex... ! ♥
EliminarSí... Es lindo que se estén enamorando, pero hay que ver como lo manejar... U.u... Aunque eso es mi mérito... Jaja
Lo mío, no es subir pronto... y les tengo que pedir disculpas por eso. Estoy tapada de trabajo... Y estudios...
Bueno, ya estoy por subir...:)
Besos...
♥...Anto...♥
hola! extrañe tu nove ... que lindos que son tan perfectamente imperfectos... lali se animooo bueno eso ya es un paso ahora falta pablo me gustan mucho e ste tipo de acercamientos entre ellos son demasiado tiernos
ResponderEliminarespero que en los proximos capis haya mas de estos encuentros!! :)
fer*
Hola Fer... ¿Cómo has estado? :) Espero que bien...
EliminarA mí también me encantan este tipo de acercamientos...
Es bueno que la hayas extrañado... Significa que te gusta... Y eso me pone muuy feliz...
Ya estoy por subir cap... Te espero
Beso...
♥...Anto...♥