
-Yo mejor me voy a mi cuarto, a leer un libro, descansar –le decía la morocha a su cuñado, mientras estiraba sus brazos, como si se estuviera desvelando.
-Creí que ibas a salir con tus amigas o; en su defecto, con tu noviecito. Y no te creo ni media palabra de todo lo que dijiste, sobre todo lo del libro.
-Primero: se llama Gastón; segundo: no es mi novio y tercero… -lo decía,
mientras enumeraba con sus dedos- …no creo que quiera volver a verme y mucho menos, salir conmigo.
-¿Por qué lo decís? –ahora Pablo le hablaba mirando sus ojos, por primera vez sentía que se preocupaba por ella, y no sabía por qué, pero le encantaba.
-Es una historia larga, pero ya se la va a pasar, o eso espero –dijo con una media sonrisa en la cara.
En ese momento Lali, veía como su cuñado, se paraba y buscaba ropa limpia.
-Te arrepentiste –dijo, él la miró y ella como si le entendiera le respondió obvia- digo por la ropa.
-No me arrepentí, sólo le dije a Rocío que no iba a salir, pero estaba seguro de que iba a hacerlo.
-Ah… Mirá Pablito, tené cuidado, no vaya a ser cosa de que se te dé por volar muy alto y que la rubia te baje de un piedrazo; o en todo caso, yo.
-¿Te podés retirar de mi cuarto que tengo que cambiarme? –ya tenía la ropa elegida, de color negro, sobre su antebrazo.
-¿Qué te hace asegurar de que mi adorada hermanita no se vaya a enterar de lo que vos vas a hacer hoy, sin que ella sepa? –ya no prestaba atención a lo que Pablo le decía, sólo pensaba en su interés. Era una de esas oportunidades que no se podían dejar pasar. Si bien, hacía unos minutos no tenía en mente ciertas cosas, con tanto preparativo, las ganas habían llegado solas.
-¿Qué querés? –el morocho ya entendía sus intenciones, Mariana no se quedaría callada así nomás. Por más que sólo fuera una salida con amigos a un boliche, no deseaba que su futura esposa se percatara de la situación. Estaría lleno de mujeres, la debilidad de su grupo de amigos, y aunque le costara reconocerlo, también la suya.
-Sencillo, llevame con vos –dijo levantando una ceja para luego, cruzarse de brazos.
-Ah, no. Acabo de confirmar mis sospechas, vos estás totalmente loca.
-¿Por qué? ¿Por querer salir, con vos, sin avisarle mi viejo; que está de viaje y que seguramente la está pasando tan bien que ni se acuerda de mi?
-No, porque no pienso llevarte. Ahora que Ro no está, estás a mi cargo. Somos tipos grandes, y en el auto no hay espacio para pendejas inmaduras.
-Me parece que el pendejo inmaduro sos vos –dijo señalándolo- Ya soy mayor de edad. Y yo no soy el que no quiere que su esposa se entere que va a salir con “unos tipos grandes”. ¿No? –dijo haciendo las comillas con sus dedos.
-Callate, no te voy a llevar y punto, se termina acá. Y ahora te fuiste, porque, como ya te dije, me tengo que cambiar. Chau –ya la había tomado del brazo, arrastrado, prácticamente hacia la salida del cuarto y le había cerrado la puerta en la cara. Por un momento fantaseó con que lo acompañara, sus amigos se morirían de la envidia si lo vieran llegar con una mujer así; por más que no le gustara la idea, debía aceptar que su cuñadita era realmente hermosa.
Sus amigos habían llegado y no cabía duda que aburrirse no estaba en sus planes. El auto de Vico estaba cambiado, o por lo menos, distinto; la música a todo volumen, lograría que no pasen desapercibidos. Gastón, nunca lo reconocería, pero extrañaba las viejas épocas; dónde salía con sus amigos, sin importarles el mañana; cuando sólo eran ellos, solteros, cuando abundaban las mujeres sin intereses de una relación que durara más de una noche. Todo había cambiado cuando, según él, habían madurado, estudiar en la universidad les había cambiado las cabezas. Pero hoy, parecía que todo era como antes, que el tiempo no había pasado y no iba a desperdiciar la oportunidad. Hoy se divertirían, sin dudas.
Computadora, música y encierro en su cuarto, parecían puntos que podrían llegar a entretenerla; pero no lo estaban logrando. Se aburría, y las ganas de salir que habían llegado solas, no se irían de ninguna manera.
Consideró llamarla, como lo había considerado antes, pero desistió en el momento que escuchó a su celular sonar. Era su amiga, su hermana, que a través de un mensaje le pedía, le rogaba que la acompañara a un boliche, que era de vida o muerte. Sabía que a Lali le encantaba salir a bailar pero jamás la había dicho “es de vida o muerte”; seguramente tenía ganas de divertirse. Y por más que la rubia recordó la pelea no se pudo negar al pedido de Lali. “Noche de negro”, decía el mensaje; tomó uno de sus vestidos negros preferidos y se preparó, para cuando Lali la pasara a buscar.
La morocha esperaría que su cuñado ya no estuviera en el mismo lugar que ella y pasaría a buscar a Euge, ya que le tomaría prestado el auto a Pablo, aunque claro, sin que éste lo supiera. El peli claro no lo usaría porque lo pasarían a buscar los “tipos grandes”, según su propia definición, y Rocío ya había salido con el auto de Carlos, el padre de Mariana.
-Que buena onda este lugar –escuchó decir a Eugenia mientras se alejaba, estaba acostumbrada a esos desplantes, de parte de la rubia; si no era por Matt, era por otro, pero ya se convertía en costumbre, llegaban juntas, pero nada les aseguraba que se irían de la misma manera.
Era una gran multitud, todos de negro, tal cual lo pedía la invitación, todavía se preguntaba como la habían dejado entrar. Ahora eso no importaba, se dedicaría a disfrutar, o por lo menos, lo intentaría. Sola o con la rubia, lo haría sin dudarlo demasiado. Le pareció verlo con sus amigos, pero, en ese momento no le importó. Ahora quería abrirse paso entre la gente y bailar, como sólo ella sabía hacerlo.
me encanto el cap... cada vez se pone mejor... Espero pronto el proximo cap... SOS UNA GENIA ESCRIBIENDO AMO TU NOVE... Besos!!!
ResponderEliminarGracias enserio... Pronto nuevo cap... Gracias por comentar ♥
EliminarFantastico ,los chicos ,Lali y Euge,solo faltan las d la despedida d soltera y lote completo.Me encanta la novela y no pienso dejar d leerla,no te pido cap,xk le contestaste a Y@yoo..asi k te espero pronto o ¿postearas todos los dias?.Ansiosa yo d k sea asi.Ya comence a comentarte en el cap 5.
ResponderEliminarJa! Por supuesto... Faltan pocos y están todos..Ja! Ja!
EliminarGracias por comentar... y gracias por avisarme que con la configuración que tenía no podía comentar... ♥ YA! Estoy subiendo nuevo capítulo... :D
Besos...
♥...Anto...♥